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viernes, 1 de octubre de 2010

La agresión a Argentina del imperio autoagresor

El gobierno de EU expulsó de las Islas Malvinas a sus autoridades y pacíficos pobladores, en 1831-32. Los británicos llegaron después, echaron a los que quedaban y se adueñaron del archipiélago.
Carlos Rivero Collado
A Lía, una sensible y fiel lectora y comentarista de Kaosenlared en Argentina.
(Nota: voy a seguir diciendo, hasta el cansancio, porque aquí en este pantano de Miami hay más sordos que cocodrilos, que una dura crítica al gobierno de Estados Unidos, o sea al Imperio, es una firme defensa a Estados Unidos, es decir al pueblo estadounidense. El Imperio, o sea el Complejo Militar-Industrial-Terrorista no es la esencia de Estados Unidos, sino su desgracia. Los enemigos de Estados Unidos son los que defienden esa desgracia)
1-.
EL DúO IMPERIAL DE LA ETERNA GUERRA
Un siglo y medio después que el incipiente imperio yanqui arrasara con la población argentina de las Islas Malvinas, en 1831-32 –tema principal de este artículo--, y los británicos las ocuparan después, Argentina recuperó las islas, en abril de 1982.
Cientos de millones de latinoamericanos apoyamos aquel hecho porque no veíamos en él la inútil maniobra de una dictadura militar que quería retener el poder que estaba perdiendo por la enérgica repulsa del país, sino la noble causa del pueblo argentino de poseer un territorio que le pertenece por derecho propio.
El gobierno imperial de Estados Unidos apoyó a Gran Bretaña en aquel conflicto y no fue una acción diplomática, sino de guerra, porque sus satélites jugaron un papel importante en los bombardeos navales y, además, localizaron al crucero General Belgrano para que un submarino nuclear británico lo destruyera lejos de la zona de exclusión guerrera que los propios británicos habían impuesto en torno a Las Malvinas, con un saldo de 323 argentinos asesinados. El ataque al General Belgrano no fue una acción de guerra, sino un crimen de guerra … tan típico de ambos imperios.
(Esos satélites yanquis que facilitaron el triunfo británico en Las Malvinas son los mismos que localizaron antier al Mono Jojoy en la espesísima selva colombiana para que lo mataran los lacayos del Imperio … los mismos satélites que “no pueden” localizar a Osama bin Laden en las semidesérticas lomas del Oriente Medio)
La derecha imperialista que dirige el exilio cubano de Miami apoyó la causa británica en 1982, traicionando al pueblo de Cuba y a América Latina. Aquella defensa es la misma que hoy le dan al Imperio y sus cómplices en el Oriente Medio y en otros crímenes, como el bloqueo a Cuba, las amenazas potencialmente nucleares a Irán y Corea, y la hostilidad a los gobiernos populares, o sea realmente democráticos, de Chávez, Ortega, Morales, Correa, Kirchner, Lula y otros líderes.
La mayoría de los cubanos emigrados en el sur de la Florida apoyamos, sin embargo, a Argentina en aquella guerra justa, pero casi no teníamos –ni tenemos-- los medios para divulgar nuestra posición. La nuestra fue y es una voz casi silente que tuvo y tiene, sin embargo, un gran eco en la conciencia de los buenos cubanos que componen la gran mayoría de los emigrados.
El exilio cubano, dirigido por una derecha insolente y ciega, no llega ni al 2% de la emigración. Lo he dicho otras veces y emplazo a cualquiera a que pruebe lo contrario. Emigración no es exilio. Exilio entraña una militancia de la que carecen casi todos los cubanos radicados en el sur de la Florida. Sólo hay que ver los actos que realizan, a los que nunca acuden más de cuatro gatos … y gatos de bigotes blancos y débil maullido, gatos bíblicos que cuentan sus edades por siglos, no por años.
Veamos ahora un conflicto que viene a ser el antecedente histórico de la Guerra de Las Malvinas y aconteció un siglo y medio antes, cuando, después de su independencia, Argentina, como heredera de España, tomó posesión de las islas, las pobló de pacíficos ciudadanos que se dedicaban a la agricultura, la ganadería y la pesca, y nombró a un jefe de gobierno con el rango de Comandante.
Veamos, en fin, como fue que el incipiente imperio yanqui, usando el artificio de la autoagresión indirecta –o sea provocada o consentida--, expulsó a los argentinos de las islas y como los británicos llegaron después, echaron a los pocos habitantes que quedaban y se robaron las islas proclamando un derecho sobre ellas que antes no habían reclamado. Los británicos fueron los usufructuarios de todo aquello porque han mantenido esa posesión desde entonces, con excepción de los dos meses que duró la guerra de 1982. Aquel fue el primer gran crimen que se cometió contra Argentina, que aún perdura 180 años después.
2-. PRUEBAS DE LA POSESION ESPAñOLA DE LAS MALVINAS
Los derechos de Argentina sobre Las Malvinas están basados en los derechos que tenía España sobre esas islas antes de 1811, año en que las abandonó y fueron ocupadas por la nueva república nueve años después. Cuando un país se libera de su metrópolis hereda todos los territorios que la misma poseía como partes de ese país. Si se excluye un territorio, sea continental o insular, es como si, por ejemplo, México se hubiera independizado de España con excepción de las Islas María, o Cuba de Pinar del Río o Venezuela de la Isla Margarita.
Hay numerosas razones para probar que las Islas Malvinas eran españolas y que, por ello, después fueron argentinas.
Durante los siglos XV y XVI, el derecho internacional, aceptado por todas las potencias europeas, reconocía que el descubrimiento y la ocupación de un territorio era la fuente principal de su posesión. Si esta ocupación no se producía, entonces el territorio era declarado res nullius, o sea deshabitado o libre de todo gobierno.
Apenas dos años después del Descubrimiento, el Tratado de Tordesillas, logrado por la Iglesia entre España –Castilla y Aragón-- y Portugal colocaba a las Islas Malvinas como parte de los territorios que España podía ocupar. Aunque el Papa que logró el tratado, Alejandro VI, no llegó a confirmarlo, lo hizo su sucesor, el papa Julio II, en 1506. O sea que aun desde antes de que España descubriera estas islas ya le pertenecían. (Si el almirante Piri Reis descubrió antes Las Malvinas, eso no significa nada a los efectos de su posesión porque el Imperio Otomano nunca reclamó tierras en el Nuevo Mundo; ni siquiera hay pruebas definitivas de que Piri Reis hubiese navegado a través del Atlántico, ya que los mapas encontrados en el Palacio Topkapi, en 1929, pudieron haber sido hechos después del Siglo XVI)
Aunque algunos historiadores suponen que Américo Vespucio pudo haberlas descubierto en 1503, lo cierto es que sí hay testimonios de que fueron descubiertas, en 1520, por Esteban Gómez, capitán de la nave San Antonio, durante la expedición española de Fernando de Magallanes, que terminó por darle la vuelta al mundo por primera vez en la historia, aunque ya al mando, después de la muerte de Magallanes, de Juan Sebastián Elcano.
Cinco años después, en la expedición española de García Jofre de Loaisa, el capitán Pedro de Vera, avistó otra vez las islas que muchos años después se llamarían Malvinas.
En 1535, en la expedición española de Simón de Alcazaba y Sotomayor, el capitán de la nave San Pedro, José Rodríguez Martínez, avistó, otra vez, las propias islas.
En febrero de 1540, el capital español Francisco Alonso Camargo tomó posesión del archipiélago a nombre de España. A fines de 1542, un año después del regreso de Camargo a España, ya las islas figuraban en el atlas Islario de Alonso de Santa Cruz que las situaba a unas 70 leguas de la Patagonia argentina.
El Imperio Británico --en un exceso de insolencia e ignorancia, tan típico en él como en su heredero--, sostuvo que las islas fueron descubiertas por John Davis, capitán de la nave Desiree, el 14 de agosto de 1592. Y eso lo “hizo” sin ni siquiera referirse a las coordenadas de su “descubrimiento”. Medio siglo antes ya Camargo y sus hombres no sólo navegaban, sino que caminaban sobre las rocas y los valles inhóspitos de las heladas islas.
O sea que los dos requerimientos que las potencias colonialistas europeas, incluyendo la británica, reconocían como pruebas incontestables de posesión de un territorio, o sea el descubrimiento y la ocupación, habían sido satisfechas plenamente por España medio siglo antes de que los británicos dijeran que habían “descubierto” el arhipiélago.
En 1740, hubo un amago de guerra entre España e Inglaterra por las incursiones ilegales que los barcos británicos hacían en las islas.
Un cuarto de siglo después, un conde francés se estableció en una de las islas del archipiélago y fundó la villa de San Luis, pero a los dos años la abandonó, reconociendo la soberanía española. Los franceses que se habían establecido allí quedaron bajo el mando de Felipe Ruiz Puente quien, a nombre de España, creó la Gobernación de las Islas Malvinas. Fue el primer gobierno formal que hubo en las islas.
Un grupo de británicos se estableció en la isla Trinidad, pero unos meses después, mediante unos acuerdos denominados Convenciones de Nutka, se retiraron, aceptando la soberanía española.
En 1811, durante la ocupación napoleónica, España se retiró de las islas y éstas quedaron desiertas hasta 1820.
3-. LA JUSTA OCUPACIóN ARGENTINA
Argentina, liberada ya definitivamente de España con el nombre de Provincias Unidas del Río de la Plata –o de Sudamérica--, envió una fragata para tomar posesión de las Malvinas, en 1820, como sucesora legal del territorio español conocido como Virreinato del Río de la Plata.
Este dominio eminente de los argentinos sobre las Islas Malvinas estaba amparado en el derecho internacional, específicamente en la ley de sucesión de estados y en la doctrina uti possidetis juris. Al reconocer España la independencia de las Provincias Unidas les cedió todos sus derechos sobre Las Malvinas, con carácter retroactivo al 25 de mayo de 1810, día en que los argentinos proclamaron la independencia.
No hubo ninguna protesta por parte del Imperio Británico sobre Las Malvinas cuando España reconoció a las Provincias Unidas en 1823 ni cuando firmó un tratado de amistad, comercio y navegación con el nuevo país, en febrero de 1825, lo que prueba, como veremos después, que si no llega a ser por la invasión yanqui, el Imperio Británico no las hubiera reclamado porque ni siquiera lo hizo cuando España las abandonó, en 1811, a pesar de que en ese momento Madrid no había reconocido al gobierno de Buenos Aires y las islas podían haber sido declaradas entonces resnullius, o sea deshabitadas o sin gobierno.
En 1823, el gobierno de las Provincias Unidas comisionó a Luis María Vernet para que explotara los recursos de las islas y, en junio de 1829, lo nombró Jefe de la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas, con capital en la isla de Soledad y jurisdicción sobre todo el archipiélago. Dos meses después, Vernet fundó San Luis. En pocos meses los pobladores eran ya más de 125, miembros de unas treinta familias que se dedicaban a la agricultura y la pesca.
4-. LA AGRESIóN DEL IMPERIO NUEVO
Como Comandante de las Malvinas, Vernet tenía los mismos poderes de un gobernador y, como tal, estableció una serie de disposiciones que regulaban la pesca en las aguas próximas al archipiélago; pero éstas fueron violadas, repetidamente, por los capitanes de los barcos balleneros y los cazadores de morsas que procedían de Estados Unidos, sobre todo de Massachusetts. Debido a la excesiva depredación que habían sufrido esos animales, Vernet prohibió su pesca y su caza en la zona de las Malvinas, pero los estadounidenses lo desafiaron y prosiguieron sus fechorías.
Estos piratas sin patas de palo ni parche en un ojo no sólo violaban las leyes de la Comandancia, sino que desembarcaban en las islas y les robaban sus reses y otras pertenencias a los gauchos argentinos. Al cabo de dos o tres años de que se efectuaran estos asaltos, Vernet procedió al arresto de decenas de estos delincuentes y al apresamiento de los barcos pesqueros Harriet, Breakwater y Superior.
Quienes conocemos un poco la prolija historia en autoagresiones del Imperio, no podemos menos que sospechar que los delitos perpetrados por los pescadores yanquis en Las Malvinas pudieron haber sido hechos de acuerdo con las autoridades de Washington para provocar al comandante Vernet a que cumpliera la ley y, entonces, acusarlo de agredir a los “pacíficos” pescadores para “justificar” la invasión a las islas, como efectivamente ocurrió el 28 de diciembre de 1831.
Si tenemos en cuenta que Estados Unidos abandonó Las Malvinas para que fueran ocupadas, unos meses después, por los británicos, se debe llegar a la conclusión lógica de que ambos imperios, el viejo y el joven, estaban actuando de acuerdo, como han hecho muchas veces, entre ellas, casi un siglo después, cuando llenaron de armas, municiones y dinamita al barco Lusitania, violando las leyes marítimas por las que se deben regir los barcos de pasajeros en tiempos de guerra, para incitar a los alemanes a hundirlo y que el gobierno de Estados Unidos usara ese hecho –y lo del posterior Telegrama Zimmerman, que también fue una patraña de ambos imperios-- para entrar en la Primera Guerra Mundial.
A partir de 1820 hubo un movimiento político en Estados Unidos que buscaba zanjar las graves disputas entre Londres y Washington que motivaron la invasión de 1812 en que los británicos llegaron hasta a darle candela a la Casa Blanca. Ya hacia 1825 las relaciones de ambos imperios eran buenas y así se han mantenido hasta hoy.
Se cree que la entrega de Las Malvinas al Imperio Británico, en 1833, después que las islas habían quedado sin gobierno y casi sin población como efecto de la agresión yanqui, fue un obsequio de Washington a Londres para fortalecer las relaciones que habían hecho tan grave crisis veinte años antes. Debe recordarse, además, que el poderío británico, sobre todo en la mar, era muy superior entonces al de Estados Unidos.
El hecho cierto fue que la actitud británica respecto a Las Malvinas cambió, radicalmente, de 1825 a los últimos días de 1831, en que los yanquis invadieron las islas.
Vernet liberó a los pesqueros Breakwater y Superior, pero mantuvo el Harriet y junto a su familia llegó en este barco a Buenos Aires el 19 de noviembre de 1831 con todos los documentos para iniciar un proceso criminal contra los pescadores-piratas. .
Fue entonces que, en perfecta coordinación con el apresamiento de esos barcos, los británicos dijeron que su evacuación de Las Malvinas en 1774, en la que habían reconocido los derechos de España, había sido hecha sin el consentimiento de la monarquía, que era, por ello, ilegal, y reclamaron su derecho sobre las islas. Es muy significativo que lo que antes no había hecho el Imperio Británico, ni siquiera cuando las islas quedaron desiertas en 1811 ni cuando las Provincias Unidas tomaron posesión de ellas en 1820, lo hiciera después que comenzara el enfrentamiento con los pesqueros estadounidenses, y, como “casualidad” adicional, la protesta británica ante la cancillería argentina fue hecha el mismo día en que Vernet llegó a Buenos Aires a bordo del pesquero Harriet.
Para mayor coincidencia, el cónsul de Estados Unidos, George W. (otro George W.) Slacum presentó su protesta por el apresamiento de los barcos pesqueros ante el gobierno de Buenos Aires al día siguiente, o sea que los dos imperios no sólo actuaban en coordinación, sino, además, con desfachatez, con insolencia.
El cónsul Slacum, a la sazón, declaró:
--The American fishermen can do their work wherever they want (los pescadoresestadounidenses pueden hacer su trabajo adonde les dé la gana)
(Más o menos ésa es la misma insolencia yanqui con la que pudieran decir:
--Nos quedamos en Guantánamo no porque el pueblo cubano lo quiera ni porque las leyes nos amparen, sino porque nos da la gana)
Algunos historiadores consideran que lo que ocasionó la crisis, y su rápido desenlace, entre Estados Unidos y Argentina fue que el cónsul Slacum desconoció los pactos que existían sobre pesca entre varias naciones de Europa y que actuó con extrema agresividad; pero también se puede considerar que esa actitud pudo haber sido ordenada desde Washington por el Departamento de Guerra con el consentimiento del presidente Andrew Jackson, el genocida de la población autóctona de Norteamérica, para facilitar la invasión a las Malvinas.
Usurpando funciones presidenciales, o sea de Comandante en Jefe, el cónsul Slacum le informó al gobierno bonaerense que si el Harriet y su tripulación no eran liberados en el acto, le ordenaría a la corbeta USS Lexington, que se hallaba en el puerto de Buenos Aires, que atacara y ocupara las Islas Malvinas, que no estaban en ese momento ni habían estado nunca protegidas por barcos de guerra.
El capitán del Lexington, Silas Duncan, fue aun mucho más prepotente que el cónsul Slacum y demandó del gobierno argentino “la rendición inmediata e incondicional de Vernet para ser enjuiciado, a bordo del USS Lexington, o sea en territorio estadounidense, como ladrón y pirata”
Es en ese momento en que el gobierno imperial de Londres declara que España había ocupado ilegalmente Las Malvinas y que, por ello, las Provincias Unidas no tenían derecho sobre las mismas. Este descomunal planteamiento fue apoyado por el presidente Andrew Jackson en Washington.
El 28 de diciembre de 1831, los Marines del USS Lexington, armados hasta los dientes y al mando de Silas Duncan, tomaron por asalto Puerto Soledad, capital de Las Malvinas, destruyeron las pocas piezas de artillería que defendían la pequeña villa y arrasaron con las viviendas y los cultivos de sus habitantes, a los que tomaron prisioneros, incluyendo mujeres, ancianos y niños, entre ellos al único nativo de las islas, un niño de dos años. En el momento del ataque, Puerto Soledad tenia una guarnición de 25 soldados y unos 125 habitantes, entre ellos 7 alemanes.
Al carecer de gobierno, Las Malvinas cayeron en un estado de total anarquía, a merced de los prisioneros que se habían escapado del penal en el momento del asalto y de numerosos piratas que desembarcaron después.
Unas semanas después, Levy Woodbury, Secretario de Marina de EU, le envió una carta al capitán Duncan en la que le decía:
--El presidente Jackson aprueba el curso que usted siguió y se encuentra muy satisfecho con la prontitud, firmeza y eficiencia de sus medidas.
Después de un intento fallido del gobierno de Buenos Aires por repoblar las islas, llegó a Puerto Egmont, el 2 de enero de 1833, la fragata de guerra británica HMS Clío, al mando del capitán John James o­nslow, quien tomó posesión de las islas a nombre del rey de Inglaterra. Unos días después arribó a las ruinas de Puerto Soledad y comenzó a reparar el semidestruido fuerte y la arrasada villa.
Esta ocupación, tan inmoral como ilegal, se mantuvo hasta abril de 1982 y a partir de junio del propio año hasta hoy.
La historia de Las Malvinas tiene muchos otros detalles que harían interminable este artículo. Sólo he querido destacar la criminal complicidad que ha habido entre esos dos imperios, que hoy se manifiesta en las guerras del Medio Oriente y en las amenazas potencialmente nucleares a Irán y Corea y, de hecho, al resto del mundo
http://www.kaosenlared.net/noticia/agresion-argentina-imperio-autoagresor

jueves, 30 de septiembre de 2010

golpismo del siglo XXI

UnoAmérica y el Foro de Sao Paulo en la Argentina
Por UnoAmerica
Politica Mientras se realiza en la capital de la República Argentina el XVI Encuentro del Foro de Sao Paulo, ante un numeroso público y por más de dos horas, se desarrolló en el día de ayer en el Centro de Oficiales de las Fuerzas Armadas, una reunión informativa a cargo del Sr. Hugo Ferrari (Uruguay) y del Lic. Jorge P. Mones Ruiz (Argentina), delegados de la Unión de Organizaciones Democráticas de América – UnoAmérica - en ambos países rioplatenses.
Viernes, 20 de Agosto de 2010
Buenos Aires, 19 de Julio – Mientras se realiza en la capital de la República Argentina el XVI Encuentro del Foro de Sao Paulo, ante un numeroso público y por más de dos horas,  se desarrolló en el día de ayer en el Centro de Oficiales de las Fuerzas Armadas, una reunión informativa a cargo del Sr. Hugo Ferrari (Uruguay) y del Lic. Jorge P. Mones Ruiz (Argentina), delegados de la Unión de Organizaciones Democráticas de América – UnoAmérica -  en ambos países rioplatenses.
El temario desarrollado fue “El Foro de Sao Paulo – Estrategia y Desarrollo Regional – UnoAmérica, una respuesta al Socialismo del Siglo XXI – Alejandro Peña Esclusa desde la cárcel”
Luego de la presentación a cargo del destacado escritor y periodista, Sr. Carlos Manuel Acuña, la Sra. Malú Kikuchi, también de reconocida en los medios de prensa, leyó una carta enviada por el Ing. Alejandro Peña Esclusa desde la cárcel dirigida a los argentinos, a cuyo término el público aplaudió espontánea y calurosamente.
A continuación, Mones Ruiz comenzó la disertación refiriéndose al Foro de Sao Paulo, orígenes, estrategias y objetivos del mismo. Resaltó los intentos del mismo para imponer el Socialismo del Siglo XXI en la región y las acciones llevadas a cabo, conjuntamente con organizaciones narcoterroristas, como las FARC, para socavar los cimientos democráticos e institucionales de los países del continente.
Posteriormente destacó las actividades que desde su creación en Bogotá (Colombia) viene realizando UnoAmérica en defensa de la libertad y los derechos humanos universales y la restauración de la democracia y la república, hoy malversadas en algunos países de la región y seriamente amenazadas en otros. La exposición fue acompañada por proyecciones didácticas y fotografías que resaltaron la naturaleza, alcance y desarrollo del Foro de Sao Paulo y UnoAmérica.
A continuación, el Sr. Hugo Ferrari, presidente del Centro de Estudios de Derechos Humanos del Uruguay relató las circunstancias de la detención del presidente de UnoAmérica, el ingeniero Alejandro Peña Esclusa, por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) de Venezuela.
Aludió no solamente a la forma arbitraria y detestable en que se produjo el hecho, propia de un sistema totalitario, sino que precisó las causas objetivas y subjetivas por las que Peña Esclusa fuera detenido, y las reacciones inmediatas en su defensa, tanto nacionales como internacionales, ante tal injusta medida ordenada por el dictador Chávez. Ferrari, comentando su experiencia reciente al haber visitado a nuestro presidente en la cárcel, conmovió a todos, en particular cuando resaltó la fortaleza espiritual, las convicciones y la decisión de seguir en la lucha de este nuevo preso político del chavismo.
Cabe mencionar, entre las adhesiones recibidas, el mensaje de salutación, lamentando no poder estar presente, del ex presidente de la República Oriental del Uruguay, Dr. Julio María Sanguinetti, quien el año pasado clausurara en Montevideo el Congreso de UnoAmérica realizado en septiembre en esa ciudad capital.
Finalmente, el público presente, conformado en su mayoría por profesionales, periodistas, empresarios, militares, miembros de Ong (s) defensoras de los derechos humanos de los presos políticos de Argentina y de víctimas del terrorismo, efectuó preguntas que enriquecieron la reunión informativa.

nota de nacion soberana: dado los ultimos acontecimientos  de ecuador me parece que es bueno conocer las redes de subversion ultra-derechista.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Chinos se convierten en cuarta mayor inmigración en Argentina

Los inmigrantes chinos en Argentina han alcanzado la cifra de 120 mil, con lo cual se han convertido en el cuarto más numeroso grupo de inmigrantes en ese país sudamericano, informó el 27 de septiembre el periódico argentino Clarín.

Según cifras del Ministerio del Interior y del Departamento de Inmigración de Argentina, en los años 2005 y 2006, llegaron 60 mil chinos a Argentina. Hoy día, inmigrantes chinos y sus descendientes de la primera generación totalizan 120 mil, ocupando el cuarto lugar después de los nacionales de Bolivia, Paraguay y Perú.

Las estadísticas muestran que el año pasado 7.103 ciudadanos chinos se nacionalizaron en Argentina. Durante lo últimos cinco años, un promedio de 5.000 personas por año adquieren ciudadanía de ese país del Cono Sur.

Actualmente, la mayoría de los chinos en Argentina viven en el capital, Aires Buenos, y en la provincia del mismo nombre, dedicándose en su mayoría a trabajar en supermercados, restaurantes y ventas al por menor. (Pueblo en Línea )
29/09/2010
http://spanish.peopledaily.com.cn/31621/7154514.html

sábado, 25 de septiembre de 2010

Militar venezolano terrorista lanza mensajes subversivos desde el territorio de EE.UU.

El oficial traidor venezolano José Antonio Colina con el congresista cubanoamericano de extrema derecha Lincoln Díaz-Balart
Credito: JGA
Por: Jean Guy Allard
Fecha de publicación: 25/09/10

 25 de septiembre de 2010.-El ex teniente de la Guardia Nacional venezolana José Antonio Colina, prófugo de la Justicia de su país por ser responsable de ataques terroristas, acaba de lanzar llamamientos subversivos desde el territorio norteamericano con la complicidad de un diario de Miami vinculado a la mafia terrorista cubanoamericana.

La publicación de declaraciones del militar terrorista en Miami surgen apenas 24 horas después de la importante denuncia del diario cubano Granma, donde el terrorista Francisco Chávez Abarca confiesa planes de la mafia de Miami para sembrar el terror durante el proceso electoral venezolano, asesinar al Presidente Hugo Chávez y hundir barcos de petróleo venezolanos..

Colina dirigió con otro oficial, Germán Varela, dos atentados con explosivo C-4 a dos representaciones diplomáticas en Caracas, la Embajada de España y el Consulado de Colombia, el 25 de febrero de 2003.

Se trata de la misma conspiración para la cual fue condenado el terrorista venezolano Raúl Díaz Peña, recientemente acogido en Miami después de fugarse de Venezuela aprovechando un permiso de salida de la prisión.

Se sospecha además a Colina de ser responsable de una explosión que destruyó, en abril de este mismo año 2003, la entrada principal de la sede de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones CONATEL, en Caracas.

La extradición de Colina y Varela, ha sido solicitada por Venezuela pero rechazada por el aparato judicial norteamericano siempre complaciente con los terroristas latinoamericanos de extrema derecha al punto de convertir a Miami en verdadero santuario de extremistas prófugos de la justicia de su país de origen y de patrocinadores del terrorismo.

Aprovechando una invitación del diario mafioso El Nuevo Herald a expresarse acerca de los comicios en Venezuela, a unas horas de la votación, Colina afirmó descaradamente que el Registro Electoral Permanente “según la oposición contiene entre 1.5 y 2 millones de personas que no existen”, una mentira grosera que el rotativo evita comentar.

Colina instó a los venezolanos a “defender” su derecho, lo que en su boca corresponde a un llamamiento a la violencia.

En ningún lugar del reportaje se habla del expediente terrorista de Colina.

"Si la gente se mantiene presente en las mesas hasta que por lo menos se hagan las actas, eso impedirá a los miembros de las mesas electorales del oficialismo hacer las votaciones fantasmas'', dijo además Colina en otro intento de desacreditar este proceso electoral conocido por su limpieza,

Colina pertenece a una pandilla de ex militares golpistas venezolanos, refugiados en Miami, y que se han asociado a los círculos terroristas cubanoamericanos que navegan alrededor del núcleo de Luis Posada Carriles, Alpha 66, los Comandos F-4 y demás organizaciones criminales toleradas por el FBI.

Las declaraciones de Colina han sido publicadas junto a las de otro oficial sospechado de terrorismo, el ex miembro de la guardia nacional, coronel Antonio Semprún y radicado en el sur de la Florida con la bendición de la Administración Obama. Semprún, también es objeto de una orden de captura de un tribunal venezolano por su implicación en actividades criminales de grupos paramilitares.

Las declaraciones incendiarias de militares venezolanos propagadas por el diario de la cadena McClatchy, ocurren unas semanas después de los sucesivos arrestos en Caracas, Venezuela, de Francisco Chávez Abarca, brazo derecho de Luis Posada Carriles, y del líder fascista Alejandro Peña Esclusa.

Esta misma conexión terrorista de Miami manejo la salida ilegal de Venezuela del terrorista venezolano Raúl Díaz Peña, condenado a 9 años de prisión, junto con otro extremista, Silvio Mérida Ortiz, por su complicidad con Colina y Varela, dos militares de la Plaza Altamira que se fueron de Venezuela inmediatamente después de haber sido inculpados.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

DE LA ORILLA DE LA HISTORIA AL PENSAMIENTO OTRO 26.08.2010. Nicaragua. El “Sandino” de Carlos Midence


En julio 2010 el arquitecto de la filosofía de la liberación Enrique Dussel fue galardonado en Caracas con el Premio Libertador al Pensamiento Crítico en el marco de los frecuentes diálogos que sostiene el Presidente Chávez con lo(a)s filósofo(a)s de todos los horizontes. Así se reafirma la importancia que la revolución bolivariana otorga al proyecto Modernidad/Colonialidad/Decolonialidad como forma nueva de leer la historia ya no desde los conceptos forjados desde Europa sino elaborados desde los diversos “locus” latinoamericanos.
En agosto 2010 entrevistamos en Managua a otro pensador de esta red decolonial: el joven historiador Carlos Midence (foto), Director de la Escuela de cuadros del Frente Sandinista de Liberación Nacional, autor entre otros libros de “Rubén Darío y las nuevas teorías” (2002), “La Invención de Nicaragua” (2008) y “Sandino y el pensamiento otro” (2009).
Thierry Deronne - ¿Cuál fue su motivación a la hora de emprender esta nueva lectura de Sandino?
Carlos Midence - Este libro nace de la voluntad de dar a conocer, de explicar o teorizar sobre el Sandino pensador, un Sandino que venía tras las pistas de Bolívar, de Martí, de una serie de no solo de hombres ilustres sino de hombres de pensamiento, y que viene a sintetizar. Y en el caso de Nicaragua a contextualizarlas. Porque Sandino surge irrumpiendo en los dos grandes modelos de hacer política en Nicaragua, el viene a crear un modelo que probablemente no llego a vivirlo pero que dejó como un legado, y que precisamente se va a recoger obviamente en la figura de Carlos Fonseca, el Frente Sandinista, y hoy quien toma la bandera y lo reivindica, el comandante Daniel. El libro surge también porque nos estamos dando cuenta de que las revoluciones de hoy en América Latina están enfrascadas en lo que Fidel Castro llama la batalla de las ideas. Y cada revolución esta atrincherándose en sus pensadores. En el caso de Nicaragua trato de mostrar en el libro que Sandino crea una corriente política pero también una corriente de pensamiento. Busco la genealogía de una manera teórica, epistemológica a lo que se está haciendo ahora en Nicaragua hoy en día a lo que se hizo en los 80. Esta es la motivación fundamental: teorizar, interpretar al Sandino otro, al pensador y que siempre estaba pensando en los postergados, en los marginados, y que se libera de un esquema vinculado a los liberales o a los conversadores sino de un pensamiento para hacer contacto con otras formas de pensar que él encuentra en México y en las zonas profundas de Nicaragua.
T.D. - Ud. insiste en un concepto clave de ese pensamiento, que es el de una nueva geografía del poder, basado en un poder comunitario, autogestionario que Sandino elabora y empieza a organizar. ¿Ya que este “pensamiento otro” supera los códigos de la democracia meramente representativa, cuál sería la forma de la democracia sandinista?
C. M. - Esto lo ha descifrado muy bien el maestro Aldo Díaz Lacayo. En Nicaragua antes de Sandino, las personas que hacían sublevaciones se atrincheraban por lo general en la zona del Caribe. Y utilizaban nada más a esas etnias como carne de cañón. Sandino le da la vuelta a eso, se atrinchera en Las Segovias, y trae precisamente a la gente de la costa del Caribe como parte fundamental de su ejército y no solamente de su ejército sino como parte fundamental de su propuesta política, Sandino en su manifiesto aludía constantemente a la costa Caribe.

Él estaba siempre tras la búsqueda de esa reconfiguración de la geografía del poder. Pero pasando al asunto de la democracia del proceso sandinista, en estos momentos el Frente Sandinista está construyendo una democracia distinta, una forma de hacer democracia fuera de lo que se conoce como la democracia occidental burguesa, la que nos quisieron vender durante 16 años, que es la de la representación, a través del sentido único de depositar un voto. El FSLN está construyendo más que la democracia directa, una forma de gobernar consultando como dice el maestro Enrique Dussel, él usa el termino de la democracia obediencial, que es la democracia en la cual el gobierno o la figura consultan y obedecen a las prioridades, a las necesidades, a las urgencias, de las poblaciones desde el punto de vista social pero también desde el punto de vista político. El FSLN construye esta democracia sobre la base de la consulta, es decir sobre la base de la participación directa de la ciudadanía, por eso se ha encontrado en los C.P.C. y en los Gabinetes del Poder Ciudadano, el mecanismo o el instrumento básico para que la gente pueda incidir no solamente del punto de vista político sino también del punto de vista social, económico y cultural. Aquí se busca al igual que en todas las revoluciones en América Latina, la construcción de una democracia participativa y protagónica en la cual la voz y el voto de la población sean escuchadas y tomadas en cuenta a través de distintos instrumentos que se van construyendo, los CPC, los CLS, los foros, los movimientos de participación que también están dentro de la línea del Frente Sandinista, el presupuesto participativo es uno de esos mecanismos, que se está echando a andar, donde los ministros o a las personas que están a cargo, presentan las opciones al pueblo y el pueblo escoge según las prioridades que se necesitan en ese momento. Es una democracia que yo en algún momento llamaba “democracia acompañada” por el pueblo, es decir el Frente Sandinista en acompañamiento con el pueblo, es decir de manera paralela consultándose, discutiendo el camino, una democracia directa, participativa y protagónica.
T.D. – A veces uno escucha la opinión dentro de la izquierda latinoamericana, de que si bien un Carlos Fonseca buscaba una transformación profunda de la sociedad, Sandino en cambio fue más que todo un héroe anticolonialista. ¿Comparte esa idea?
C. M. - No, gran parte precisamente de los manifiestos, de los escritos, de las proclamas, de las entrevistas, que Sandino brindaba, incluso de algunos textos literarios que se han rescatado en los últimos tiempos demuestran que Sandino estaba detrás de una re conceptualización de la Nación, es decir que dejó una especie de legado teórico, que si bien no se llegó a concretar por su asesinato, era una visión de nación, y además de nación, de Nicaragua como país latinoamericano, que él decía “indoamericano” o “indohispano”, un concepto nutrido por los legados de Bolívar o de Haya de la Torre que en ese momento estaba en plena efervescencia, y que implicaba la inclusión de los que él llamaba los “legítimos nicaragüenses”, a los que más adelante Fidel Castro va a llamar el Pueblo, y cuando le preguntan cuál es ese pueblo, el habla de los centenares de miles de desempleados, de los y las que trabajan en los mercados, y Sandino tenía dos formas de referirse a esa población: los postergados y los marginados. Y más adelante, lo apunto en el libro, Frantz Fanón los va a llamar los “condenados de la tierra”.

Por otra parte Sandino quiere un país que establezca relaciones internacionales justas, equitativas y va más allá. En su texto fundamental, “el plan de realización del sueño supremo de Bolívar” lo demuestra, incluso ha sido tomado como material de estudio por las escuelas de cuadros en Venezuela, pues, es decir como un texto fundacional en los tiempos modernos. Él resume ahí toda la visión bolivariana de la unión latinoamericana. Y Fonseca ya viene a profundizar lo que Sandino dejó apuntalado. Lo curioso de Sandino es que no se casa con ninguna corriente política o epistemológica, lo cito en el libro: “nosotros no fuimos a Europa a buscar a nuestros guías, nuestros guías los improvisamos aquí y los aprendimos aquí” y los “guías” son precisamente las comunidades indígenas, el pueblo de los postergados. Y él utilizaba muy bien todo lo que es el imaginario y la sabiduría popular, como legado de estos pueblos. Entonces hay una visión que hay que sacarla precisamente de sus manifiestos, de sus textos. En esa época toda revuelta se llamaba revolución pero Sandino tenía otro concepto de revolución, distinto a lo que se venía concibiendo antes de él. Es el tema del segundo tomo que estoy redactando: “Sandino, pensamiento y revolución”, de cómo las ideas de Sandino sobre la revolución se iban a realizar, por ejemplo él planteaba extender el modelo cooperativista de Wiwili hacia el centro y hacia la costa Caribe… Sandino viene a reinventar o a refundar Nicaragua, a sacarla de ese molde de elites europeizadas o norteamericanizadas, podemos hablar de una Nicaragua antes de Sandino y de una Nicaragua después de Sandino.
T. D. - En su libro aparecen dos conceptos que pertenecen a esta nueva forma de entender la Historia que son “el locus” como lugar desde donde uno habla y por otra parte la “herida colonial” que unifica a estos postergados de la tierra. En la historia del sandinismo existe un locus particularmente importante, que es Matagalpa…
C. M. - En el primer capítulo de mi libro, hablo de todas las insurgencias político-epistémicas cuyo súmmum culmina precisamente en Matagalpa en 1881, es decir en el momento en que los indígenas se sublevan contra esa división entre “civilización” y “barbarie” que estaba en boga en ese momento en América Latina y en Nicaragua. Ese locus de enunciación que viene a ser Matagalpa, nos damos cuenta de que es una especie de caldo de cultivo de las ideas revolucionarias y en este caso de las ideas rebeldes, que viene luego a simbolizarse a través de Tomás y de Carlos Fonseca quienes sintetizan la voz de los que no tenían voz . Y Sandino convierte Las Segovias y Niquinohomo en otros dos “locus”, porque empieza a conocerse no solo a nivel nacional sino a nivel latinoamericano y a nivel mundial, el locus de las Segovias como locus de enunciación fundamental, es decir de resistencia hacia el imperialismo en ese momento.

T. D. - Usted recuerda que el cuerpo mutilado del general Zeledón cuya visión marcó tanto al joven Sandino era para la imperialidad una forma de sellar su poder en un cuerpo que también era el cuerpo de la Nación. Recuerdo que para Fonseca (o para Sandino) existió también la imagen traumática del cuerpo de su madre como presa para los hacendados ricos, al punto que una de sus formas de definir la revolución es que “ninguna mujer sufra lo que la mía sufrió”…
C. M. - Si, esa metáfora del cuerpo de Zeledón, parte del hecho de que la imperialidad trataba de mancillar para demostrar que así también se mancillaba la nación, “Esto me dio la clave, dice Sandino, de la situación nacional”, pero Carlos también hacia mucho alusión a toda esa rebeldía indígena matagalpina. Él se remitía también a todas esas etnias indígenas que fueron masacradas, mancilladas. .. como forma de revelar la realidad y como momento de pasar a la acción.
T. D. - Usted cita a Fanón también como referencia de su trabajo, ¿cual es la actualidad de Fanón a la hora de escribir esta nueva historia de Nicaragua?
C. M. - Primero trato de inscribirme en una nueva escuela, que ha surgido precisamente en América Latina, entre la que se encuentra el maestro Enrique Dussel. Y hay otra gente como Walter Mignolo, Ramón Grosfoguel, que vienen trabajando lo de la rehistorización de nuestro continente. Y Fanón vendría a ser uno de los teóricos más importantes dentro de esta escuela porque en última instancia el punto de vista de Fanón es el punto de vista del Otro, es el punto de vista del negro, del antillano, junto con Césaire y de todos esos pensadores que han sido marginados por Occidente, por las grandes corrientes epistemológicas eurocentristas, y su forma de resistencia epistemológica es toda una lección pese a que ellos trabajan con muchos instrumentos eurocéntricos porque no se pueden desprender, la idea de la escuela actual es de crear instrumentos muy propios, y han surgido no solamente de Fanón sino de todas las teorías de la dependencia, de la filosofía de la liberación, etc.. Fanón viene a ser como la gran genealogía de toda esta forma de escribir la Historia desde nuestro punto de vista, es decir desde nuestros propios locus, “soy desde el lugar donde existo”, “del lugar de donde escribo”, es decir escribir una “Historia otra” y como dicen algunos teóricos de India, escribir una “Historia al revés”, te voy a poner un ejemplo, el libro “El calvario de las Segovias”, que es un libro que trata sobre Sandino, y es un libro oficial de Somoza sobre la gesta de Sandino, pues el mismo Carlos Fonseca nos da la clave, nos dice “gran parte de los insumos para la reivindicación, la restitución de Sandino los tomé del libro “El calvario de las Segovias”, con la única salvedad de que lo que dice Somoza ahí es pura mentira, es decir había que leerlo al revés. Fanón nos da esa gran lección: las historias nuestras han sido contadas del punto de vista oficial, y hay que darle la vuelta, hay que leerlas al revés...
T. D. - Usted cuenta que después del asesinato del general Zeledón, la elite de Granada repartía cartas pidiendo prácticamente la intervención de los marines, algo que observamos en Venezuela cuando la derecha sueña con la invasión de los marines para “salir de Chávez”. Incluir al excluido como base de la reconstrucción nacional, podría ser un paso para rehumanizar esas elites?
C. M. - Claro. En este sentido Sandino plantea la redefinición de las clases sociales. Esto es un punto importante, de cómo las elites en Nicaragua desde la independencia, siempre estaban viendo hacia el norte, no solamente del punto de vista político sino del punto de vista cultural… copiaban hasta las formas de vestir, las formas de adornar las casas, la forma de educar, tanto que hacían el mayor de los sacrificios para mandar a sus hijos a estudiar a Estados Unidos. Un investigador holandés nos explica que para los inicios del siglo XX, la mayoría de los profesionales granadinos habían sido educados en EEUU. Hay un autor de India que habla de esa colonización de la mente. Sandino viene a reconceptualizar o a rehumanizar la visión del país hacia fuera como hacia dentro, el viene a dinamizar y a empujar del punto de vista económico pues Sandino pensaba que los campesinos y los indígenas se fundieran en cooperativas, y lo fue haciendo poco a poco, y esto venía a reconfigurar el aspecto económico y social en Nicaragua… fuera de la lógica que tenía la elite en ese momento y que siempre la sigue teniendo. El Frente Sandinista en estos momentos está siguiendo las grandes líneas estratégicas de Sandino: darle crédito justo al campesino para recapitalizarlo y que sea el campesino que salga adelante, y no estar esperando a las ONGs que vengan a querer “salvarnos”, que era la gran visión durante lo que eran las 16 o 17 años de neoliberalismo, que eran las ONGs que tenían que hacer el trabajo que debía hacer el Estado o el gobierno. El Frente Sandinista ha venido a reconceptualizar al Estado, que era lo que Sandino quiso hacer en su momento…
T. D. - UD recalca que un líder popular con un programa que no responde a los intereses de la imperialidad, es tildado de “salvaje”, de “loco”. ¿Hoy que otras propuestas surgen del “salvajismo” en Nicaragua?
C. M. - Hablamos de la reconfiguración del protagonismo de la mujer, del protagonismo de la juventud, los líderes de la revolución están claros de que tiene que integrarse. Otro aspecto importante es el ir paralelo a la naturaleza… Nicaragua fue el primer país que abrazó la propuesta del maestro Leonardo Boff en referencia a la Madre Tierra, tenemos el punto de vista de la recapitalización del campesino, el punto de vista de la mujer, el punto de vista de la juventud, el punto de vista de la naturaleza y la reconfiguración de las relaciones exteriores, Nicaragua desde el primer momento que el comandante Ortega asume el poder, su primera decisión es integrarse al ALBA, porque se da cuenta de que es la forma más justa de reconfigurar nuestras relaciones exteriores y comerciales, aparte de la integración de la costa Caribe, otros aspecto es ir de la mano con las tradiciones populares, en la manera de consultar al pueblo y de ir obedeciendo a las prioridades del pueblo, va caminando de la mano con sus tradiciones, este es un gobierno paralelo, el pueblo y las personas que están al frente de la revolución, en todas esas aristas está presente el pensamiento de Sandino, y la reconfiguración de esa estrategia en el siglo XXI.
Esta segunda etapa de la revolución que deviene de la visión otra, de una Nicaragua distinta, de una Nicaragua profunda, significa darle la participación a la ciudadanía de manera directa, y repensar el papel del Estado en ese sentido. No el Estado burgués, represor, tampoco el Estado facilitador que era el gran engaño del neoliberalismo, sino el que va caminando con la gente, brindando respuestas a la población, sobre la base de lo que ella necesita.
T. D. - ¿Es posible imaginar en algún momento una constituyente en Nicaragua como las que han planteando otros gobiernos progresistas de América Latina?
C. M. - En las próximas elecciones estamos seguros de que el pueblo nos va a dar una aprobación de más del 60%, u nivel de aprobación necesario para iniciar esos cambios profundos y para que las transformaciones revolucionarias permanezcan en el tiempo, y estamos seguros porque se siente esta efervescencia, se respira, se vive… El pueblo se siente seguro de que tiene un Estado, una revolución que lo está respaldando y que camina junto a él y que rescata valores que habían sido tirados a un lado, como es el valor de la solidaridad, el principio y valor de la colectividad, del trabajo en equipo, en esos 17 años acostumbraron al pueblo a trabajar de forma individualista, al sálvese quien pueda, al saco y rajo como decimos en Nicaragua, la revolución en estos momentos esta reconfigurando una realidad espiritual que fue un elemento que se me escapó anteriormente, hablamos de hermandad, de justicia, de un “te tolero pero también te incluyo”, que fue lo que hizo Sandino en su lucha pues.
T. D. - Podríamos decir que después del asesinato de Sandino o de la guerra impuesta en los 80 por los EEUU, el sandinismo dispone por primera vez de la cancha para implementar su programa?
C. M. - Efectivamente hoy la revolución en Nicaragua viene a coincidir con lo que algunos llaman la refundación de América Latina, y se está dando la segunda etapa de la revolución en paz, y entre la gente se está sintiendo la fuerza, el fervor de eso…
T. D. – Remontándonos a sus libros anteriores como “Rubén Darío y las nuevas teorías” o “la invención de Nicaragua” ¿nos podría hablar de la relación de Carlos Fonseca con la obra de Darío y del proyecto que de ello surge?
C. M. - Carlos Fonseca es él que viene a salvar a Darío de los festivales de musas que estaba acostumbrada a llevar a cabo la dictadura y que fomentaba en la educación, él rescata a un Darío social, a un Darío incluso político, es decir antiimperialista, a un Darío que estaba contraponiendo las figuras de las dos grandes corrientes en América Latina, como vos decías el calibanismo y el arielismo. Roberto Fernández Retamar viene y le da la vuelta a eso. Fonseca viene y demuestra que en Darío había una veta social también, una veta política, incluso Fonseca atisba ya cómo Darío deja claro en sus cuentos y en su prosa la ricura que había del antiimperialismo, por ejemplo ese texto del “Triunfo de Calibán”, es un texto altamente antiimperialista y acorde con la época.

Y Fonseca nos lega una lectura de Darío basada en otro tipo de instrumentos como los de la teoría marxista, o sea él tiene en su haber el rescatar a esas dos grandes figuras de la identidad nicaragüense y latinoamericana, Sandino y Darío. Él no solo es el intelectual que los rescata sino que los une. Y ese punto de encuentro viene a reflejarse en esta segunda etapa de la revolución, otra figura importante es Andrés Castro, como grandes forjadores del antiimperialismo, de la revolución aquí y en el resto de América Latina. Fonseca encuentra su genealogía en ellos.
T. D. - Hablando de las fuentes del pensamiento bolivariano, recuerdo esa frase del filósofo Pascal: “el centro está en todas partes donde hay un punto”, o sea no hay un centro mayúsculo, cada lugar puede serlo, es una idea que conecta el mundo indígena con la república de Bolívar…
C. M. - Si, con Bolívar, con Sandino y con las revoluciones actuales, se viene eliminando lo que se conoce como el mito de los márgenes, cuando precisamente la teoría neoliberal nos dividía en Centro y Periferia. El centro que es Europa y Estados Unidos y la periferia que viene a ser Latinoamérica, y dentro de América Latina hay otras periferias y hay otros centros, es decir Brasilia o Santiago vendrían a ser los centros de Managua o de Tegucigalpa, pero precisamente la revolución y el ALBA vienen a quebrar esos esquemas de asimetría, esos esquemas de desigualdad, y nos viene a poner a todos en un mismo plan, es decir cada uno de nosotros tiene algo que aportar al proyecto, y esto es lo que se enrumba y se potencializa.
T. D. - En “Sandino y el pensamiento otro” UD prefiere el concepto de “sujeto protagónico” al concepto de “multitud” que estuvo muy de moda en cierta izquierda…
C. M. – Es que estos mecanismos que mencionaba al inicio, los gabinetes del poder ciudadano, los órganos de participación vienen a eliminar esos conceptos de multitud o de muchedumbre, porque allí la población organizada es la que se convierte en un solo eje de voz para participar en los procesos políticos. El concepto de multitud fue el último término que correspondía a la idea de masa o de muchedumbre. Aquí hablamos de un pueblo organizado que toma la palabra desde varios puntos de vista. La multitud es cuando miras a una masa uniforme. Me recuerda eso a Erasmo de Rotterdam quien decía que el pueblo era una gran masa con pies y manos para trabajar pero que no tenia cabeza para pensar, la revolución viene a restituir esos derechos a la ciudadanía, el derecho de trabajar pero también el derecho de pensar, y de construir, sobre la base de sus tradiciones, de sus propuestas, su sabiduría popular como decían Sandino o Bolívar. Precisamente desde esos conocimientos acumulados por el pueblo es que surgen estas revoluciones en estos momentos.
T. D. - En los escritos de Carlos Fonseca se puede sentir su gran confianza en el campesino nicaragüense como fuente de memoria, durante muchos años el confía más en la montaña porque “el campesino tiene viviente el recuerdo de Sandino, no así el habitante de la ciudad”, ¿cómo define esa relación Fonseca-Sandino?
C. M. - Hay un hilo conductor como el que trato de esbozar en el libro, y que tiene su origen en Nicarao y en Diriangén como los dos grandes puntales de las insurgencias, uno desde el punto de vista político-militar, el otro desde el punto de vista del pensamiento. Esa linealidad, esos puntos de contacto entre ellos y Sandino, también los vamos a encontrar entre Sandino y Fonseca, así entre Fonseca y el FSLN y entre el FSLN y el comandante Daniel. Lo dejo apuntalado en el libro, ese parentesco lo vamos a encontrar primero en la gesta, en el ejemplo, y segundo en el estudio sistemático, total que realiza Carlos de la historia de Nicaragua, es decir Carlos era un gran conocedor de la historia nuestra, ahí el descubre que Nicaragua ha sido un país altamente insurgente, un país altamente rebelde, me refiero al pueblo, porque sabemos que las elites siempre han estado entregándose y el mismo Sandino lo deja claro y el mismo Fonseca. Éste descubre pues que su antecesor inmediato es Sandino. Primero porque rescata todas las banderas de las cuales Carlos Fonseca se da cuenta que son las únicas que pueden enaltecer y enorgullecer al pueblo, y por otra parte se da cuenta de que Sandino tenía una propuesta distinta de país que no la iba a encontrar ni en los liberales ni en los conservadores. Esta línea insurgente que se inicia con Diríangén y Nicarao, que se manifiesta en la rebeldía indígena de 1881 y luego se traslada a Benjamín Zeledón, pasa por Carlos Fonseca, con unas aristas como Rigoberto López Pérez, la fundación del FSLN, que hoy la sintetiza el comandante Daniel. Hay puntos en común que tienen que ver con cosas programáticas, con elementos de estrategia, cuestiones de bandera, de restitución de derechos a la gente, y con la reconfiguración del proyecto de país.
T. D. - Para usted en lo personal, esta nueva forma de escribir la Historia significa una redefinición, o una revolución en su oficio como historiador.
C. M. - Claro. Uno siempre tiene que regresar a los archivos, buscarlos, ubicarlos en su tiempo. Lo único que hoy además de esos archivos o dentro de ellos buscamos esas voces que siempre fueron apagadas, ocultadas por la historia oficial. El historiador de hoy, el que interpreta los hechos, se ha redefinido en este sentido, porque uno ausculta y encuentra esas voces que vienen a brindarnos lo que hemos llamado el margen de la Historia, o la Historia a la orilla, la historia desapercibida, de modo que el historiador tiene que conversar con el pueblo, quien nos dio la pauta en el caso de Nicaragua fue Sandino y también Frantz Fanón, uno lee “pieles negras, mascaras blancas” y escucha y ve no a Frantz Fanón sino al pueblo, es decir ve al negro antillano que ha sido marginado, colonizado o mancillado, el historiador tiene que revivir esas voces, obviamente valiéndose de los documentos, de los archivos, la concepción de la Historia también ha sido redefinida como oficio, y como disciplina también.(tomado de: http://www.larevolucionvive.org.ve)


martes, 21 de septiembre de 2010

El origen mestizo del General San Martín


Alberto J. Lapolla 

'Y sino andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios.... 
Seamos libres que lo demás no importa nada.' 
 
San Martín mestizo

Recientemente, un grupo de ciudadanos encabezados, por el historiador Hugo Chumbita, ha logrado que la Cámara de Diputados de la Nación declarase su interés en establecer la filiación verdadera del Libertador, General José de San Martín, uno de los principales hacedores de la Libertad de América. Asimismo el mismo grupo se ha presentado ante la Secretaría de Cultura de la nación, solicitando el estudio de ADN, del cuerpo embalsamado del Padre de la Patria, yacente a un costado del recinto de la catedral metropolitana, en castigo por su condición de masón. Chumbita ha investigado el tema en su notable trabajo, ' El Secreto de Yapeyú', y en otros como 'Hijos del País', 'El manuscrito de Joaquina. El secreto de la familia Alvear' y algunos artículos al respecto. Otro historiador, aunque éste de una línea historiográfica contrapuesta a la de Chumbita, Ignacio García Hamilton, ha coincidido en este tema con Chumbita en su conocida obra ' Don José, vida de San Martín'. Aunque en el caso de Hamilton sobrevuela la intención descalificatoria para el Padre de la Patria, dada la clara adscripción rivadaviana del autor.
El tema de la filiación sanmartiniana, se encuentra dentro de las actuales líneas de una nueva etapa de revisionismo histórico, surgido en la etapa democrática. Revisionismo que una vez más, busca por distintos caminos, demoler el cúmulo de falsedades y mentiras de la historia oficial. El caso de la filiación indígena de San Martín, no es un hecho menor, sino por el contrario de trascendente importancia para la memoria histórica de los pueblos americanos. La comprobación del origen mestizo de San Martín, no sólo aclararía en parte, su retorno a la Patria a luchar contra el ejército al que había servido durante casi veinte años, acabando con diversas teorías conspirativas, sino que permitiría constatar una vez más la fuerte impronta indígena que atraviesa nuestra sociedad. Impronta negada por la cultura oficial ('civilización o barbarie'; 'los argentinos venimos de los barcos'). A su llegada de España en 1812, ya con más de treinta años, en compañía de Carlos de Alvear, la 'aristocracia' porteña ubicó rápidamente el origen de San Martín como mestizo. Lo apodaron 'el 
Tape'(Indio Guarany), ' El Cholo', 'El Indio', 'El Paraguayo' y 'El Mulato'. La madre de Remedios de Escalada se opuso firmemente al casamiento de su hija con ese 'soldadote', nìtidamente plebeyo. Fue Carlos de Alvear quien intercedió para que la boda se realizase. Innumerables son los relatos, detalles, citas, crónicas, de la época, que dan a San Martín un origen indio en una América y una España, que hacían de la pertenencia racial, de la ' pureza de sangre' una cuestión de poder y de lugar jerárquico en la sociedad. Baste señalar que al producirse la Revolución de Mayo, el régimen colonial establecía 35 categorías para clasificar 'racialmente' a los habitantes de América, dentro del ' Régimen de castas'. Régimen cuya abolición, era la principal razón de la Revolución en marcha
Cuenta la historia, que cuando San Martín, envió a Chile a José Antonio Álvarez Condarco para que entregara la Declaración de la Independencia proclamada en Tucumán al gobernador realista Marcó del Pont, y de paso, estudiara los caminos más largos y más cortos para el cruce de la cordillera, Marcó del Pont, no sólo prendió fuego a la declaración de la Independencia, sino que le espetó a Condarco:
'- Yo firmo con mano blanca, no como San Martín, que la suya es negra.' (1)(pag199) San Martín se vengaría del godo con fina ironía. Luego de la batalla de Chacabuco, el general realista fue capturado por los Patriotas cuando intentaba huir al Perú. Al encontrarlo, San Martín le extendió un abrazo diciéndole: '-OH, Señor General, venga esa mano blanca...'(1)(pag 222) Al momento de organizar el Regimiento de Granaderos a Caballo, su primer pedido al Triunvirato, fue solicitar que 'le mandaran trescientos naturales de las Misisones: "Mis hermanos", dicen que le dijo a Carlos de Alvear.'(14)(pag119) Pedido que por supuesto Rivadavia rehusó, pero que fue cumplido por Tomás Guido asumido como Ministro de Guerra del Segundo Triunvirato. Luego al preparar la liberación de la tierra chilena, el Libertador recorrió las tierras de la cordillera buscando un acuerdo con las tribus Pehuenches, Pampas, y Mapuches para que lo auxiliaran con la expedición, cuidando los pasos del Sur, evitando exponerse así a un ataque por retaguardia. Realizó entonces una reunión en Mendoza, con un conjunto de Caciques y Lonkos, a fines de 1816. Allí les expresó: 'Los he convocado para hacerles saber que los españoles van a pasar de Chile con su ejército para matar a todos los indios y robarles sus mujeres e hijos. En vista de ellos y como yo también soy indio voy a acabar con los godos que les han robado a ustedes las tierras de sus antepasados...' (1)(pag200)  
El hijo de Rosa Guarú

Según la tradición oral de las Misiones y de la propia familia Alvear, San Martín sería hijo del padre del general Alvear, don Diego de Alvear y Ponce de León, con una joven indígena guarany, llamada Rosa Guarú (más tarde rebautizada como Cristaldo, pues el bautismo implicaba perder el apellido indio). Rosa, pasaría a la historia oficial como la nodriza de San Martín, la joven que lo habría criado. Diego de Alvear, un marino andaluz de apuesta figura, de cabello oscuro –a diferencia del castellano don Juan de San Martín que era rubio y de ojos azules- que había arribado a Montevideo en 1774, sumándose luego en 1776, a la expedición de Pedro de Cevallos que crearía el Virreynato. En 1778 fue designado para la demarcación de los límites con Portugal en la cuenca del Paraná y el Uruguay, misión que se extendió varios años. Más tarde en 1783, Alvear fue nuevamente designado para esta tarea, lo que suele ocasionar confusiones, respecto de su fecha de llegada al territorio misionero. Sin embargo, él se hallaba en territorio Guarany en forma intermitente, desde 1778.(14) Al arribar a Yapeyú se habría alojado en la casa del Intendente Gobernador del lugar, don Juan de San Martín, una de cuyas sirvientas indígenas, era Rosa Guarú. Joven de cautivante belleza de 17 años de edad. No es difícil imaginar lo ocurrido entre el joven andaluz de menos de treinta años y la joven misionera. Así, según relata la tradición oral guarany, ella quedó embarazada, aunque no se hace mención al padre. Cuestión lógica del pueblo invadido que ve a los invasores españoles en conjunto como abusadores de sus mujeres. Sobre todo con un Diego de Alvear, que menospreciaba a los guaranyes por la 
'poquedad de su espíritu, la tibieza y facilidad de su amor, la frialdad de su ira, su poco rubor...'(2)(pag76) Lógico es, que la tradición de los vencidos no guardara recuerdo del padre. Por el contrario la tradición oral de la familia Alvear, señala, que Don Diego de Alvear tuvo un niño con una india guarany sin mentar su nombre, siendo 'un vientre de raza inferior'. Fuera por amor a la madre, o por el niño nacido, o por la situación producida en casa del Intendente Gobernador, ya que don Diego había violado la ley que prohibía a los militares tener relaciones con las indígenas y que el había desobedecido, apelando al viejo apotegma español de ' se acata pero no se cumple', el aristócrata Alvear dejó al niño al cuidado de don Juan de San Martín, comprometiéndose a sostener su educación. De allí que, de ser cierta esta historia –la historia oral de los pueblos esclavizados es seguramente más creíble que la historia escrita contada por los vencedores- el general San Martín y el general Alvear fueron hermanos. Cuestión siempre sostenida como un secreto a voces en la familia Alvear. Baste observar el parecido entre ambos –previo oscurecimiento de la piel de los retratos 'blanqueados' de San Martín-, y de ambos con Don Diego de Alvear. No casualmente, juntos llegaron en 1812, en la fragata George Canning a ponerse al servicio de la Emancipación Americana. Por alguna razón el General Carlos de Alvear tenía un especial odio a su 'medio hermano' ilegítimo –bastardo- según los racistas cánones de la época. Cánones que se mantuvieron por mucho tiempo, o ¿alguién sabe que Rivadavia era mulato? El héroe Bernardo de Monteagudo, mulato o zambo, fue impedido de acceder al Primer Triunvirato, impugnado por el mulato Rivadavia y el blanco Pueyrredón, debido 'a su dudosa filiación materna'.(2)(pag93) Es bueno señalar que el mejor amigo y compañero, hasta el fin de sus días, del general San Martín, sería el Libertador de Chile Don Bernardo O' Higgins -el discípulo dilecto de Miranda. O' Higgins era hijo natural –ilegítimo, bastardo- de un gobernador de Chile, luego virrey del Perú, don Ambrosio O' Higgins, de origen irlandés. Su madre era una india mapuche de apellido Riquelme, que la historia oficial chilena 'blanquea', pero que no pasó inadvertida para la mirada racista de la época. Mary Graham, que trató a ambos libertadores, señaló del chileno: 'sus ojos azules, su cabello rubio y su tez encendida no demienten su origen irlandés, al par que la pequeñez de sus pies y manos, son signos de su procedencia indígena.'(16)(14)(pag129) No casualmente, siendo Director Supremo de Chile, O' Higgins –que hablaba perfectamente el araucano y tenía estrecha relación con ellos- reconoció como territorio autónomo a la nación araucana, enviando allí un cónsul. El pueblo mapuche reconoce al libertador chileno como uno de ellos.(15)
Es probable que la inquina de Alvear –jefe de la Logia mirandina con sede en Cádiz y primer jefe de la Logia Lautaro (nombre de uno de los jefes Indios que derrotó al invasor español), Logia que restauró el proyecto Revolucionario abortado con la muerte de Moreno y con la derrota y enfermedad mortal de Castelli- contra San martín, puede haberse originado –según señala Chumbita(14)- en el secreto que su padre, les habría confiado a ambos, en Cádiz antes de embarcarse a Londres. En Cádiz, los tres –San Martín, Don Diego y Carlos- permanecieron un largo período. Don Diego, según la tradición de ambas familias Alvear –la española y la argentina-, costeó los estudios militares de San Martín y lo mantuvo económicamente hasta su graduación militar, permitiéndole algunos lujos negados a los otros hermanos San Martín, tales como estudiar guitarra con el compositor Fernando Sors, y canto con un profesor gaditano.(17) También le fue posible al Libertador -asomado a los ideales de la Revolución Francesa y de su tiempo de Revolución mundial- hacerse de una de las mayores bibliotecas de los oficiales del ejército español, 
'cuyo valor equivaldría a su sueldo íntegro de militar durante tres años.'(17) Biblioteca que, Don José llevaría consigo a toda la campaña emancipadora y finalmente donaría como base de la primera biblioteca del Perú. También sería la razón de que el Libertador arribara al Plata con 'un corto capital'.(14)(pag104) Finalmente, don Diego de Alvear, escribió a sus parientes en Buenos Aires en 1812, cuando la partida de San Martín y Alvear desde Londres, anunciándoles que 'viajaban hacia allí "mis hijos'(2)(pag89). Carta que 'extrañamente' Mitre extravió. Don Diego había sufrido la muerte de toda su familia, a excepción de su hijo Carlos, en 1804 durante su retorno a España, en un combate con los ingleses. Allí murieron su esposa María Josefa Balbastro y siete de sus ocho hijos, amén de un grupo de esclavos negros que los servían en el viaje. Prisionero, pero con todos los honores en Londres, el andaluz no perdió el tiempo. Yendo a misa conoció a una joven irlandesa –Don Diego tenía ya 56 años-, Luisa Ward, con quien volvió a casarse a su regreso a España, en 1805. Tuvo con ella diez hijos, que en su mayoría permanecieron en la península, constituyendo la rama española de la familia Alvear.  
La tradición de la familia Alvear

De manera notable, ambas ramas de la familia Alvear, tienen en su tradición el conocimiento de esta historia. 
'(...)La versión de que San Martín y Alvear habrían sido medio hermanos. Esta circunstancia ha sido, desde siempre, comentada en el seno familiar del suscripto (soy tataranieto del general Carlos de Alvear), con el agregado de que ello no debía hablarse hacia fuera por razones de decoro, evitando así el escándalo que produciría.' (3) 'La lectura del avance del libro de García Hamilton sobre San Martín (La Nación, Enfoques, 25-6-2000) me hizo recordar una charla sobre San Martín y Bolívar que dio el doctor Carlos Sánchez Viamonte en 1958. Si bien el tema se centraba en la postura que ambos próceres habían tenido sobre el futuro americano, (...)Sánchez Viamonte hizo una extensa digresión sobre el origen de José de San Martín (...) en líneas generales, lo expuesto coincidía totalmente con lo escrito por García Hamilton. El doctor Sánchez Viamonte comentó también que el material probatorio de esta teoría se lo había entregado al entonces presidente Marcelo T. De Alvear y que éste le había pedido que, para no empañar la figura de San Martín, destruyera dicho material .'(4) No son pocos los testimonios, que relataron que el presidente Alvear –nieto del general Alvear- señalara que el 'General San Martín era miembro de nuestra familia', pero que dicho secreto no debía ser difundido, para no dañar la imagen de San Martín. ¿Un San Martín Indio? Cabe recordar que bajo la presidencia de Alvear se realizó una de las últimas matanzas –la última sería la de los Pilagá en 1948- de ' nuestros paisanos los indios' en 1925, en Napalpí. Así, es posible comprender porque 'Don Marcelo', consideraba dañoso para la imagen de San Martín que se conociera su origen mestizo. Pero tal vez el aporte más contundente sobre la filiación de San Martín, lo aporte Joaquina de Alvear y Quintanilla de Arrotea, hija del general Alvear. El 22 de enero de 1877, Joaquina escribió: 'Yo, Joaquina de Alvear Quintanilla y Arrotea, declaro ser nieta del capitán de fragata general español señor don Diego de Alvear Ponce de León, que era gobernador de la isla de León cuando, con motivo del rey José, ocuparon los franceses a España(...) Soy hija segunda del general Carlos María de Alvear, que arrojó al usurpador brasilero del territorio oriental(...) Soy sobrina carnal, por ser hijo natural de mi abuelo el señor don Diego de Alvear Ponce de León, habido en una indígena correntina, el general José de San Martín, que tan brillantemente descolló cuando [era] sólo coronel y dejando su nombre grabado en el templo de San Lorenzo, provincia de Santa Fé, en la grande victoria alcanzada con su famoso escuadrón granaderos de a caballo, y que más tarde selló la libertad hispanoamericana de todo un continente en Chacabuco y Maipú.' (5)(14) El Indio San Martín.
La viajera británica Mary Graham, expresó: 
'En Sudamérica, se considera a San Martín como de raza mixta. '(6)(14) Vicuña Mackenna, el insigne historiador chileno, fue más claro: 'San Martín era un libertador, pero era también un intruso, un extranjero, un paraguayo, el "mulato San Martín", como llamaban los señores vecinos del Mapocho al ilustre criollo.(...) El instinto del insurgente, es decir, del criollo, triunfó siempre de la idea especulativa(...) había servido a la independencia americana, porque la sentía circular en su sangre de mestizo. '(7)(14) En Perú, cuna del racismo y genocidio hispano en América, no se andaban con vueltas al referirse a San Martín: 'El"cholo de Misiones", como así lo llamaban al Libertador del Sur los españoles...' (8)(14) Pastor Obligado, no muy asustado por los gritos sarmientinos contra los indios, se atrevió a escribir: 'Época hubo en que corría, como moneda corriente, y fue entre ciertas gentes creencia vulgarizada, que don José de San Martín, no obstante la de y el don de su padre, procedía de muy modesto linaje, al menos por la línea materna. Bastante bronceado, de rostro anguloso, indio misionero le llamaron los godos, y tape de Yapeyú, el mariscal de las veinte batallas, [Miguel] Brayer, que él destituyó la mañana de Maipú.'(9)(14) Juan Bautista Alberdi, impregnado del racismo colonial, no puede dejar de asombrarse al conocer al Libertador en parís en 1843: 'Me paré lleno de agradable sorpresa a ver la gran celebridad americana, que tanto ansiaba conocer.(...) Entró por fin, con su sombrero en la mano, con la modestia y apocamiento de un hombre común. ¡Qué diferente le hallé del tipo que yo me había formado, oyendo las descripciones hiperbólicas que me habían hecho de él sus admiradores en América! Por ejemplo, yo le esperaba más alto, y no es sino un poco más alto que los hombres de mediana estatura. Yo le creía un indio, como tantas veces me lo habían pintado; y no es más que un hombre de color moreno de los temperamentos biliosos.'(10)(14) Pese al emblanquecimiento alberdiano, un compañero de las campañas del Libertador afirmaba lo contrario. 'El mismo Libertador don José de San Martín, no era blanco, ni desperdició ocasión para hacer profesión de su origen indio, como lo asevera el testigo presencial don Manuel de Olazábal en sus Memorias, al referirse a la convocación de los caciques y tribus en el campamento de Plumerillo (Mendoza), antes de la batalla de Chacabuco, cuando valiéndose del lenguaraz Guajardo, San Martín les dijo(...) "como yo también soy indio, voy a acabar con los godos que les han robado a ustedes la tierra de sus antepasados, y para ello pasaré los Andes con mi ejército y mis cañones." Más tarde, en el manifiesto que dirigió en lengua indígena a los indios del Tuwantinsuyo, a raíz de su expedición al Perú, les confiesa que "también es indio por su color moreno y por haber nacido entre los indios del Yapeyú, una de las treinta reducciones de la Misión Jesuítica." Se sobreentiende que San Martín tenía que ser lo que realmente afirmaba, de lo contrario no hubiera convencido a los indios. En cuanto al San Martín que anda por ahí, es una efigie hispanizada, que no tiene nada que ver con la verdadera que nos pinta Samuel Haigh al final del capítulo VI de su libro: Es de elevada estatura, bien formado y todo su aspecto sumamente militar; su semblante es muy expresivo, color aceitunado oscuro, cabellos negros y grandes patillas sin bigote, sus ojos grandes y negros tienen fuego." (11)(14)
La madre: 
'Rosa Guarú era la indiecita que tuvo un niño, y la familia San Martín lo adoptó, pero ella siguió en la casa cuidándolo, criándolo, hasta que se fueron a Buenos Aires. El niño tenía entonces unos tres años y le prometieron que iban a venir a llevarla a ella, pero no aparecieron más. Rosa Guarú se quedó esperando, y los esperó toda la vida. Cuando atacaron y quemaron Yapeyú (en 1817, los portugueses en guerra contra Artigas. AJL), Rosita se fue a la isla brasilera, estuvo mucho tiempo allá y volvió. Levantó un ranchito por Aguapé y mantenía la esperanza de que volvieran por ella. Nunca se casó, aunque tuvo otros hijos. Le tenía un gran apego a aquella criatura. Supo que llegó a ser capitán y siempre preguntaba por él. Tenía un recuerdo suyo, una medalla o relicario que conservó hasta los últimos días, y quiso que la enterraran con ese recuerdo.' (13)(14)  
La filiación americana del Padre de la Patria

Claro está, que el establecer la filiación indígena de San Martín, no es un hecho menor. Allá por el 2000, Chumbita también intentó solicitar el estudio del ADN del Padre de la Patria. El presidente del instituto Sanmartiniano –manejado por el ejército- manifestó, que 
'esa era un campaña del indigenismo, alentada por Fidel Castro, como nueva forma del comunismo ateo'. El ejército argentino seguía fiel al mandato de Mitre, Roca y Sarmiento: los indios –los primeros desaparecidos- siguen siendo su enemigo al mismo nivel que el 'comunismo internacional'. Claro que, eso era abandonar el mandato de San Martín, pero hace tanto tiempo que los militares argentinos abandonaron a San Martín, que lo último que deseaban es enterarse que era mestizo. En su larga investigación Chumbita, se encontró con que muchos documentos citados en libros españoles, peruanos o chilenos, no se hallaban donde debían estar. Se sorprendió con la respuesta de los militares custodios de la pureza étnica del Libertador: 'Usted no sabe los esfuerzos que hubimos de hacer para ocultar las pruebas de esas infamias, sobre su origen.'. El ex presidente de La Rúa –egresado del Liceo Militar de Córdoba- con su fina sensibilidad política expresó que hacerle el ADN a San Martín 'le parecía era una idea pornográfica'. En una disertación de García Hamilton, en Mendoza, un señor vinculado al ejército 'argentino' se levantó enardecido mostrando una clara amplitud de criterios: 'Usted está diciendo que el Padre de la Patria, no es hijo de su madre, es decir que es un hijo de puta.' Es decir, una madre india debía ser una puta. Es bueno recordar que Perón debió ocultar su origen Tehuelche por parte de madre, para poder ingresar al ejército de Roca. Reconocer que el Padre de la Patria, y de más de la mitad de la Independencia Americana, era hijo de una india guarany, destruye el Panteón de la historia oficial. Pero es particularmente mortal para la racista y fascista leyenda mitro-sarmientina. Pero establecer la verdad histórica -sólo eso- es determinante, en este nuevo tiempo americano de fuerte renacer de las culturas originarias en todo el continente. Es bueno recordar que cuando el compañero Evo Morales asumió la presidencia de Bolivia –la sangrante tierra de todos los genocidios españoles y criollos- un enano fascista que dispone de una radio, el señor González Oro, expresó indignado: '¿Pero cómo un indio va a ser Presidente de Bolivia?' Mostrando la esencia de la 'Evangelización', la radio de la iglesia católica española se burló de Evo, haciendo que un locutor se hiciera pasar por el presidente Zapatero hablando al aire con Evo. Pensaban lo miso que González Oro y decidieron burlarse del indio americano, 'bolita', y de paso desestabilizarlo. La broma le costó cara a Zapatero y a Repsol.... Es decir que si bien estamos discutiendo historia, en realidad estamos discutiendo política, que no otra cosa es la historia según enseñaran Gramsci y Jauretche.
El genocidio realizado por la dictadura entre 1976-1983, nos ha permitido alumbrar en esta nueva etapa democrática, una nueva lectura revisionista. La misma se realiza –como no podría ser de otro modo- desde distintas ópticas, dando lugar a fenómenos tan saludables como la masividad de Felipe Pigna, o la fertilidad descomunal de Norberto Galasso, los brillantes trabajos de. Chumbita, la nueva lectura de Horowicz, O' Donnel, Casco, Duhalde, y muchos otros autores, que abordan una nueva mirada sobre nuestra historia, luego de producida una nueva limpieza étnica (esta vez social) de nuestro pueblo, que obligatoriamente remite a mirar desde otra óptica el pasado. Ya el maestro Sacalabrini había señalado alguna vez (cito de memoria) 
'que el genocidio, el exterminio, había sido la forma natural de dominación de las clases oligárquicas en América. Nos va a tocar a nosotros hijos de gringos aportar la sangre que nos reclame la oligarquía en esta nueva etapa de liberación' Como advirtiera Scalabrini -quien por suerte murió antes de que la espada oligárquica se ciñera sobre él-, esta nueva masacre realizada por la oligarquía nos permitió mirar de otra manera las masacres del pasado. Con una diferencia, el hecho de que el grueso de los 30.000 desaparecidos, fueran descendientes de europeos, no permitió que, como ocurriera en el pasado, la masacre fuera tapada por los prejuicios raciales característicos de Occidente. No, esta vez –como reconoció el asesino Bignone, ' el mundo fue para otro lado, para el lado del respeto a los derechos humanos'- la oligarquía debió pagar un precio que aun estamos cobrando. De tal forma, la mirada sobre el genocidio de los pueblos originarios aparece como una llaga permanente de nuestra historia, tal vez con una profundidad que no existía desde los tiempos de la Revolución y la Emancipación. Revolución, que por haber vivido una revolución derrotada en 1976, podemos entender de qué se trataba. Y entonces se produce el redescubrimiento de la Revolución desde una perspectiva revolucionaria. De allí, que la metáfora de Pigna sobre el asesinato de Moreno y su cadáver arrojado al mar por un capitán británico, sea inaceptable para todo el mundo académico: mitristas de todo pelaje y revisionistas académicos, rosistas, hispanistas y católicos. ' ¿Qué es eso de rescatar la idea de esos subversivos de Moreno y Castelli? Eso que habíamos logrado tapar bajo montañas de historia incomprensible.' Pero claro, hoy nosotros podemos preguntar, ¿Si tiraron a 30.000 compatriotas jóvenes al mar, por qué no lo van a tirar a Moreno? ¿Ése que se atrevió a proclamar la libertad y la igualdad en este continente de genocidios? ¿Ése que junto a Castelli y Belgrano propuso la expropiación de la oligarquía y sus minas y el reparto de la tierra entre los pobres, negros e indios?. ¿Cómo no ver ahora desde esta óptica, que el objetivo principal de los revolucionarios de Mayo –desde mayo de 1809, en Chuquisaca- no era el 'libre comercio', ni la Argentina, sino la igualdad, la libertad, la Revolución Social Continental? Así, las ideas de Castelli, de Moreno, de Belgrano, de Artigas y de San Martín adquieren una dimensión absolutamente distinta. Particularmente asoma notable el hecho que los revolucionarios plantearon una doble Revolución, india y criolla a la vez. Es decir de Independencia (objetivo de la burguesía criolla) y de Redención Social (objetivo de las masas indias y negras). Y esta nueva mirada, empalma con un nuevo tiempo americano, tiempo en que un mulato-mestizo retoma las banderas –y el accionar- de Bolívar, y un indio Aymara emerge en medio de la sublevación de los Andes al frente de los pueblos milenarios del Alto Perú, sacudiendo toda la extensión del antiguo Inkario. Más aun, desde México -el otro centro de genocidio y etnocidio hispano- emergen los Mayas para mostrarnos que el mundo puede ser visto, pensado y por ende transformado, desde otro pensamiento. Es así, que establecer si la madre de San Martín era una india guarany -sea Rosa Guarú u otra-, si el padre era don Diego de Alvear -u otro-, pero saber si su genotipo posee genes americanos, resulta absolutamente subversivo para el poder de los vencedores de 1976. Vencedores que, no hay que olvidarlo, son los mismo de Pavón, de Cerro Corá y de la Patagonia. Son los mismos que mataron a Moreno, a Dorrego, a Güemes. Son los que traicionaron y destrozaron a Castelli, boicotearon e impidieron el Plan Americano de San Martín y luego el de Bolívar. En esta nueva mirada, San Martín aparece como uno de los más claros –junto a Castelli, Moreno y Artigas, ni que hablar de Andresito su paisano- ejemplos de vindicación y lucha por los derechos indígenas. Cuando San Martín, se retiró del Perú -intuyendo que seguramente lo hacía de su ya cumplido destino americano- lo único que pidió al Congreso Peruano, fue llevar consigo el infame estandarte del invasor Pizarro. Estandarte que había mancillado la sagrada tierra Inka, que el Libertador tanto amaba. Dicho sangriento estandarte lo acompañaría hasta el último día de su heroica vida. Él había vengado la memoria de Atahualpa, de Túpac Amaru y de Rosa Guarú.  
Proclama del General San Martín a los pueblos Indios del Perú.
'LLAPAMANTA ACCLLASPA JOSÉ DE SAN MARTÍN SU TIYOCC, MACCANACOCCUNACPA APUMPA APUNMI; CHAY LLACTAYQUICHITA CUTICNASUYQUIPACC, PPUYO HINA TLANTASCA MACCANACOCCUNACPA CAMACHECUINCUNATAGUAN PAY SAPALLAN CAMACHEC CHILEPI: ATUCHAC CARGOYOCCUNAMANTA HASGUAN, ACLLASCACUNAMANTA UCÑINCACMI, etc, etc. etc. 
Sercadupi, Tarmapi, Huancabelicapi, Guamangapi, Cozcopi, Arequipapi, Punopi, Chuquiagopi, Oruropi, Cochabambapi, CIqllisacapi, Potosipi caussacc Incacunaman, Tucuy, Tucuyman quellcamuyquichis. Llactamasiy Urpicuna, llapa ñaupa Incacunamanta puttucuna: ñan chayamuñan cancunappac cocchucuna mitta, tucuy causamin-chiscunata cutichihisaspa, imaynan cay pachapi camascaccunac carcan hina; chaihuan llocsisum chai sinchi maichai micha ousaimania, ailcota hina ccahuarinahllanchi mantapas, chai hinanimamni tucuchircasunquichis caí allpanchispi causacc auccanchiscuna. Llifllec, Lirpohinan ccanchascan himaraicun España llacctayoccuna guatahuasccaicumanta chafeiricuscaicocca, Munduntin entero, Llactacunatacmi yachan chaitacca. Ccancunac sonccollaiquichistacmi chai suttinta unanchascan, punchau puncháu huatecmanta ñaccarischisccaisuiquiraico. Chairancun cai Lacctanchiscunapi mosco ccamachiyuincopi ccatanco, ni sonccochispas atinmantaccho quehue qehusta camachyita mena ccuyaspa musanncunan Tupac; manan chai huañocc camacheccuna hinachu, huactahinuan cchecme cchecmepi, causacheo caucu. Chay allin yuyaita manchaspatacmi noca ñiiquichis hasguan hatun checañiy simihuam mai cchica camacha taripanca ccalpay yuyainyhllanpas, chacaiman rurrasac cancunaraico, hullpuy 
causayñiquichista cconccaspa Apurunacuma hina causanayquichispacc. Cay ñiscaita hastaguan yñinaquichispucri, cunanmantan quillaiquichis, manaña estahuan tassa collqueta huntaquichischu, chai haucanchiscunac mana Runac humppinhuan saccaspa ccapaccyanan curaycu chursacanta: cancunatari charaycutac ccopata hinaccahuarispa man chayta llancachinasuyquichispac. ¿Manachu chai ñaccariyuiquichita yuyasspa, caí allin causaita mascapuspai apapamuiquichie cusi causaita Patria ñiscac sutipi? ¿Cconcanquichistacchu pucacuncacunac, nachu allcota hina ccopata ccaguarispa mana yupaita ñaccarichisuscaiquichita? Chai coneanninquichi taca manapunin inyimancha. Chayraycutacmi sinchita cusicuni allinta camaricuspa Llactamasiyquíta chasquispa imainan Manccoccapacpa, Guaynaccapacpa, Tupayupanquec, Paullotupaccpa, Ata Guayhuancuna hína. Tuppa Amaru, Tambo Guasco, Pumaccague Yliuntapa, Yaya Muñicaspa michiscan guatucupa einaparihuaycu tucoy ecalpaíquichishuan, chaimin, chaillata atiparcospa porseascocucchia cum causaita, samariita. Coreiquichis, colqueiquichis cancuna uculapina cuti ticrasca chariiquicunamampas chayancatacmi. Tucoy conccoiquichista churaichis cai muñacniquiichis, Llactamasiiquichis, hascca yanapacniiquichispa Callpanpi Camachaccunac, camacheñin .José de San Martín 
Tucay macoquiguato acuanac huñucasma Llacolap.'
(12)(pag160)
 
'El Exmo, Señor D. José de San Martín, Capitán General y General en Gefe del Ejército Libertador del Perú, Gran Oficial de la Legión del Mérito de Estado de Chile. etc. Etc. Etc. A los Indios naturales del Perú: Compatriotas, amigos, descendientes todos de los Incas: Ya llegó para vosotros la época venturosa de recuperar los derechos que son comunes a todos los individuos de la especie humana, y de salir del horrible estado de miseria y de abatimiento a que os habían condenado los opresores de nuestro suelo. Los nobles motivos que os impelieron de la España son demasiado notorios a todo el mundo. Vuestra misma sensibilidad cada día forzada a vejaciones nuevas, es el justificativos más tocante. La conducta pues, que han seguido los gobiernos independientes de América, acredita que nuestros sentimientos no son otros, ni otras nuestras aspiraciones, que establecer el reinado de la razón, de la equidad y de la paz sobre las ruinas del despotismo, de la crueldad y de la discordia. Guiado por estos mismos sentimientos, yo os ofrezco del modo más positivo hacer todo cuanto esté a mi alcance, para aliviar vuestra suerte y elevaros a la dignidad de hombres libres; y para que tengáis más fe y más promesas, declaro que desde hoy queda abolido el tributo, esa exacción inventada por la codicia de los tiranos para enriquecerse a costa de vuestros sudores, y para degradar vuestras facultades físicas y mentales a fuerza de un trabajo excesivo. ¿Y seréis insensibles a los beneficios que yo a nombre de la Patria trato ahora de proporcionaros? ¿Olvidaréis también los ultrajes que habéis recibido sin número de manos de los españoles? No, no puedo creerlo: antes bien me lisonjeo de que os mostraréis dignos descendientes de Manco Cápac, de Guayna Cápac, de Túpac Yupanqui, de Paullo Túpac, parientes de Túpa Amaro, de Tambo Guacso, de Puma Cagua, Feligreses del Dr., Muñecas y que cooperaréis con todas vuestras fuerzas al triunfo de la expedición libertadora, en la cual están envueltos vuestra libertad, vuestra fortuna y vuestro apacible reposo, así como el bien perpetuo de todos vuestros hijos. Tened toda confianza en al protección de vuestro amigo y paisano el General José de San Martín. 
(12)(pag 159)

1.- Galasso Norberto, Seamos Libres, Colihue, Bs.As. 2000
2.- Chumbita Hugo, Hijos del País, Emecé, BsAs., 2004.
3.- Carta al diario La Nación,
 de Ramón Santamarina, tataranieto del general Alvear, BsAs, 2-7- 2000.
4.- Carta al diario La Nación, del Arq., Pablo Masllorens,
 BsAs, 11-7- 2000.
5.- Joaquina de Alvear y Quintanilla de Arrotea, Rosario, 22 de Enero de 1877, publicado por Hugo Chumbita y Diego Herrera Vegas en suplemento 
Zona del diario Clarín, Buenos Aires, 16-7-2000, y en El manuscrito de Joaquina, Buenos Aires, Catálogos, 2006.
6.- Mary Graham, manuscrito de 1821, publicado en facsímil por Editorial Barros Browne, 
De Don José de San Martín, Santiago de Chile, 2000.
7.- Benjamín Vicuña Mackenna, 
La memoria y la rehabilitación de San Martín en Chile , y 'El general San Martín en Europa. Revelaciones íntimas', en Obras completas de Vicuña Mackenna. Santiago. Universidad de Chile, 1938, tomo VIII, p. 423 y 382.
8.- José Pacífico Otero,
 Historia del Libertador don José de San Martín, Bruselas, s/d, tomo III, p. 226.
9.- Pastor Servando Obligado
J. Dose de Zemborain, El General San Martín en las Tradiciones de Pastor S. Obligado, 1950, p. 42 y 43.
10.- Alberdi Juan Bautista, El general San Martín en 1843, Obras Completas, BsAs, 1886-1887. p.335
11.- Jorge Sergi, 
Historia de los italianos en la Argentina, Buenos Aires, Editorial Italo-argentina, 1940, 2ª Parte, cap. 8, "El origen indio del General San Martín", p. 89-90.
12.-Tomado de Astesano Eduardo, Juan Bautista de América. Castañeda. 1979, pag160.
13.-
María Elena Báez,
 testimonio recogido por Hugo Chumbita en "La interminable espera de Rosa Guarú", suplemento especial dePágina/12, Buenos Aires, 17 agosto 2000, y en El secreto de Yapeyú, Buenos Aires, Emecé, 2001.
14.- Chumbita Hugo, El Secreto de Yapeyú, Emece, 2001, BsAs.
15.- Lonko Killapán, O'Higgins es araucano, Santiago, 1978.citado por Chumbita, H. op.cit.2001
16.- Graham Mary, Diario de su residencia en Chile, 1923, p262-263, citado por Chumbita H., op.cit.2001
17.- Matorras Agustín H., 'Raíces del general San Martín', y Gárate José María, 'La biblioteca del General San Martín', en Largo Carballo A., 'Vida española del General San Martín, 1994, pags.22-23 y 210-211. Citado por Chumbita h., op.cit.,2001 

Fuente: lafogata.org